viernes, 3 de marzo de 2017

MIS SÍNTOMAS DE EMBARAZO

Tengo que reconocer que he sido una privilegiada porque he sido de esas embarazadas asintomáticas y si no fuera porque la barriga iba creciendo (y no demasiado, no te creas) no hubiera sido consciente de que realmente estaba embarazada.

Ya la betaespera fue así. No tuve ningún síntoma que predijese un test de embarazo positivo. Tampoco lo tuve con la 5 IAD, que fue positiva aunque terminó en bioquímico. Pero sí los tuve durante los tratamientos negativos. Así que aunque los hubiera tenido tampoco hubiera pensado en un positivo, porque todo podía ser fruto de la medicación.

Como ya os conté aquí, mi primer trimestre de embarazo se caracterizó por una serie de sangrados que hicieron tambalear mi ilusión. Siempre dije que prefería haber pasado ese primer trimestre sentada en el suelo del baño que el tema de los sangrados. Por suerte, no fue nada importante y todo acabó bien. Y aunque, como digo, mi embarazo fue asintomático, alguna cosa aislada sí que tuve.

- Vómitos. Creo que durante el embarazo habré tenido unos 5 vómitos como mucho. No todos en el primer trismestre, sino a lo largo del embarazo. Me daban cuando por alguna razón tenía mucha hambre y no podía comer en ese momento. Cuando lo hacía se ve que mi cuerpo no lo toleraba bien. Sin embargo no tuve mareos ni nauseas.

- Ardores. Yo no sabía lo que eran los ardores, no los había tenido nunca. En el embarazo tuve algún episodio también aislado. Y sobre todo fue al final del embarazo. Generalmente de noche. A veces de madrugada. Me despertaba con esa sensación. No duraba mucho, la verdad. Y descubrí que se me iban bebiendo un vaso de leche.

- Hambre. Las embarazadas se caracterizan por tener mucha hambre. Mi caso fue al contrario. Durante el primer trimestre no tenía nada de hambre, lo que me hizo perder 4 kilos (cosa que no esaba mal porque con la FIV engordé bastante, fue el único TRA que me hizo engordar). Había cosas que me apetecían más o menos pero no tuve ascos a las comidas. Era una sensación rara. Podía tener mucha hambre, me sentaba a comer, tomaba una cucharada de algo y, de repente, el estómago se cerraba. No me cabía nada y no podía seguir. Eso sí, lo mismo a la hora tenía que volver a comer.

- Sueño y cansancio. Quizás si es cierto que estaba más cansada de lo normal pero tampoco me afectó al sueño. Al contrario. Dormía mucho mejor por la noche. Y como tampoco tuve una gran barriga no tuve problemas posturales. Me compré una almohada de lactancia para dormir y no la usé. No la necesité.


- Antojos. En cuanto a los antojos, alguno hubo, pero no sé si fue por el embarazo o porque yo, en general, soy bastante de antojos. Me dio por encurtidos y patatas de jamón. También me apetecían phoskitos. Vamos, cosas que me gustan en mi vida normal, nada extraño.

Tampoco me dio el síndrome del niño, que aunque no es un síntoma físico en sí, también es un fenómemo muy frecuente en las embarazadas. Lo que pasa es que yo tuve todo listo muy pronto para la llegada de bebé pingüino.

Como veis, eso y nada es prácticamente lo mismo. Fue una alegría poder disfrutar de un embarazo sin síntomas y achaques. Con lo quejica que soy yo pensé que me darían todas las cosas del mundo. Lo malo de no tener ningún síntoma constante y recurrente es que piensas que no puede ser, te planteas si todo seguirá bien ahí dentro.

Al final aprendí a disfrutar del embarazo. Y me di cuenta que porqué no iba a poder yo tener un embarazo perfecto después de todo lo mal que lo había pasado en el primer trimestre con los sangrados y durante toda la búsqueda. Los embarazos son así. No hay que buscar siempre un síntoma de que algo va bien. Cada mujer es única e individual y a cada una se nos presentan las circunstancias de una forma u otra. No pienses que todo va mal por no tener síntomas, ni pienses que va todo mal por tenerlos todo. No es así. Simplemente disfruta, déjate llevar y aprende a vivir el embarazo.

2 comentarios:

  1. ¡Qué envidia de embarazo! Yo lo llevo bien, porque notar una vida dentro de mí ya es lo más, y cada vez que tengo una eco se me cae la baba, pero la verdad es que en mi embarazo me está pasando de todo, ¡menos mal que ya termina!

    Me da un poco de pena no haber podido disfrutar del embarazo, excepto un par de semanas en el segundo trimestre, pero ha sido así y tampoco puedo hacer más, estoy segura de que cuando tenga a Pingüinito en mis brazos empezará el disfrute para mí.

    ¡Besotes guapa!

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    1. Si, luego todo compensa. Y te digo una cosa, cuando no sientes nada te pasas el día preguntándote si todo va bien así que en cierta manera tampoco lo acabas de disfrutar. Cuando mejor lo pase fue al final, es una pena! Ya he leído que te han salido algunas cosillas. Menos mal que te queda poco para ver a ese pingüinito guapo! Un abrazo.

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