jueves, 29 de octubre de 2015

EL "DIVERTIDO" MUNDO DE LAS PRUEBAS MÉDICAS (2ª PARTE)

Pues sí, como os contaba en el post de la primera parte de las pruebas médicas, mi regla se hizo de rogar. Estuve desde Noviembre hasta Marzo esperando. Al final decidí ir a mi médica de cabecera para que me mandara alguna cosa para provocarla. Pero no quiso. Dijo que ella no podía mandarme nada porque podía interferir con los tratamientos que me fuesen a hacer en la UR y que ella no podía (quería) mandarme nada. Así que me dió cita urgente para ginecología (sí, esta vez no se equivocó). Y tan urgente, ¡como que me llamaron para que fuese al día siguiente!

El divertido mundo de las pruebas médicas - segunda parte

Allí me atendió un ginecólogo muy amable pero que se enfadó cuando le conté que mi médica no me quería mandar nada. Él me dijo que ella tenía que haberme mandado algo y no hacerme perder más el tiempo. Me mandó Progevera. Tomar una durante 5 días y la regla haría acto de presencia. También me animó en mi decisión y me dijo que en mi provincia para Inseminación Artificial (IA o IAD, porque en mi caso era con donante) no había lista de espera, en cambio para FIV la lista era de casi 2 años.
 

Pocos días después la regla bajó y fui al hospital para pedir cita para las analíticas (que tenían que ser en el 3-4 día del ciclo) y la histerosalpingografía que tenía que ser entre los 10 primeros días del ciclo pero sin estar manchando. Y aquí vino el problema. Resulta que sólo tenían cita para el día 6 de mi ciclo. Yo prefería un poco más tarde porque a veces el día 6 aún me queda algún resto, aunque suave. Me dijeron que si no quería esa cita entonces tendría que esperar al mes siguiente y que las fechas que ellos tienen siempre son las mismas todos los meses, con lo cual me volvería a coincidir seguramente. Y digo yo... ¿Y las chicas a las que les viene la regla en otras semanas del mes cómo hacen para hacerse la prueba en esas fechas? No entiendo que hagan las pruebas sólo 2-3 días al mes con ese poco márgen. Al final cogí la cita, lógicamente.
 

La analítica normal (digo normal porque yo con las agujas...) pero la histerosalpingografía... Muchas chicas ya me habían dicho de todo. A unas les había dolido mucho y otras ni se habían enterado. Yo fui tranquila, sin miedos... pero, la verdad, es que lo pasé muy mal. 

El divertido mundo de las pruebas médicas - segunda parte
(Imagen de ovodonante.com)
Para empezar la cánula se salía. Dos veces. Y a la tercera el médico, que no debía tener mucha paciencia y mucho menos cuidado, la metió a presión, empujando fuerte y, claro, yo vi las estrellas. El contraste también me molestó, pero creo que fue más por el dolor previo que por el contraste en sí. Me hizo poner varias posturas para hacer las radiografías y vino la enfermera que me dió una compresa tamaño XXL. Para colmo yo iba con un legging así que, visto desde fuera, el espectáculo debía ser muy bueno. Salí un poco desorientada de la sala y ¡menos mal que me acompañó mi padre! porque después de dar tres pasos me caí redonda. Lo veía todo blanco, perdí el conocimiento. Soy de tensión baja así que me debió bajar mucho más de lo normal. Me tuve que sentar en una silla y vinieron el médico que me había hecho la prueba y todas las enfermeras. Me trajeron agua para que fuera cogiendo color y subiéndome la tensión. El médico me dijo que tenía una trompa obstruída y que por eso me había dolido tanto (sí, claro... y tu "delicadeza" seguro que no tuvo nada que ver).

Gracias a que mi padre me compró un refresco de cola que ayudó a que me subiera la tensión un poco me pude ir de ahí. No sin antes decir que si todo iba a doler tanto ¡no quería ser madre! Lo había pasado tan mal... La parte buena, por decir algo bueno, es que no tuve ningún efecto después. La enfermera me dijo que podía sangrar, que podía tener nauseas y vómitos, dolor de cabeza... Y, por suerte, yo no tuve nada. Eso sí, cuando llegué a casa me tuve que meter en la cama. ¡Menudo disgusto tenía!
 

Unos 15 días después volví a la ginecóloga a por los resultados. Me confirmó lo que ya sabía. Una trompa obstruída. Las analíticas bien, o al menos no me dijo nada más importante. Me derivó a la UR y me comentó que en unos 2 meses me llamarían de allí, pero no, me llamaron en unos 15 días y me dieron cita para varios días después.
 

En la UR lo primero que hicieron fue hacerme una eco. Confirmaron mis ovarios poliquísticos (cosa que ya sabía porque había estado hacía tiempo en tratamiento para ello con pastillas anticonceptivas. De ahí mis retrasos de regla que, aunque no solían ser habituales, a veces eran de 2-3 meses). Me dijo que faltaban dos analíticas: la rubeola (que ya había sido vacunada 2 veces) y la toxoplasmosis. Me las mandó hacer y me dijo que cuando me bajase la regla llamase y me darían cita para empezar en ese ciclo con IAD.
 

Unas semanas después, tan contenta, tenía mi cita para empezar. Llegué ahí súper ilusionada y me pegué otro batacazo. No tenía puesta la vacuna de la rubeola. ¿Cómo que no si me había vacunado ya 2 veces de pequeña? Me explicó que hay ciertas vacunas que, a veces, "caducan" en el organismo y que hay que volver a vacunarse. En este caso era importante porque si me daba rubeola durante el embarazo podría ser peligroso. El problema no era vacunarme. El problema era que había que esperar 3 meses a que la vacuna hiciera efecto. Con lo cual nos poníamos en Agosto y la UR estaba cerrada hasta Septiembre. Pero no me quedaba otra opción. Era lo que había que hacer. Así que pedí cita con el enfermero de mi centro de salud y me la puso. Según él, ya no era necesario esperar 3 meses al poner la vacuna, pero era un protocolo que seguían algunos médicos. Supongo que aquí, como en tantas cosas, cada médico/enfermero tiene su opinión.
 

El verano pasó (muy lento) y llegó Septiembre. A principios. Esta vez no se me retrasó nada la regla porque, en previsión de lo que podía pasar, en la última visita se lo había comentado a la ginecóloga de la UR y me mandó pastillas anticonceptivas durante esos meses de verano para poder asegurarme de no tener más esperas. También me dio ácido fólico (en este caso Natalbén) pero tuve que comentárselo yo, sino tampoco me hubiera dicho nada y todo el mundo sabe la importancia que tiene para el embarazo (y preembarazo).

Lo que tampoco me había dicho la ginecóloga es que la UR no abría hasta mediados de mes. Así que cuando llegué a la puerta y vi ese cartel en el que ponía "Cerrados hasta el 16 de Septiembre"... Imagináos. Casi otro mes más de espera.
 

Y esperé. Y en Octubre volví a llamar. Llamar ahí era una odisea. La enfermera era la que atendía llamadas, atendía a las pacientes de ahí, se encargaba del papeleo... Y encima sólo podías llamar de 9-11 y sólo daban cita por teléfono. Estuve las dos horas llamando sin parar. Llamaba (comunicaba), colgaba y volvía a llamar. Así dos horas. De locos. Terminó el tiempo y cogí el coche y me presenté allí. La respuesta ya la sabía: allí no daban cita. Daba igual que hicieras un viaje de media hora para llegar ahí, daba igual que estuviera comunicando... Así que al día siguiente otra vez sesión de teléfono. Y una hora después de empezar a llamar, por fin, me lo cogió. Me dio cita para ese mismo día, un par de horas después.
 

Y a partir de aquí todo parecía que iba a ir mejor y más rápido... o no...  

Esto ya os lo iré contando en los distintos post sobre los tratamientos a los que me he tenido que someter, la medicación que me han puesto, los resultados... Y os aviso que no han sido pocos!!!
 

Resumiendo los post de mis pruebas médicas. En Noviembre de 2012 tuve mi primera cita con la médica de cabecera para empezar todo el proceso y hasta Octubre de 2013 no tuve mi primer tratamiento. Entre medias, como habéis leído, una odisea muy "divertida" de la que ahora, por fin, puedo reírme.
El divertido mundo de las pruebas médicas - segunda parte
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¿Qué experiencia tuviste tú con la histerosalpingografía? ¿Tuviste más suerte que yo o también fue de lo peor de todo el proceso? ¿Cómo llevaste todo tipo de esperas médicas?

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