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viernes, 8 de junio de 2018

CICLOS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA: LA HISTORIA DE MY BABY COMES

No hay mejor manera de comprender una Técnica de Reproducción Asistida que conocer la historia de alguien que haya pasado por ella. Estas historias pueden ayudarte a entender, no sólo la parte técnica, sino también la emocional, que es la menos visible y la que más cuesta afrontar. Por ello, hoy he querido contar con Ainhoa, del blog My Baby Comes. Alguien con quien tengo una relación muy especial. Conocí a Ainhoa gracias a la #Infertilpandy en Twitter, enseguida me sentí muy identificada y unida a ella. Ambas buscábamos ser madres solteras. Cuando empezamos a hablar yo ya estaba embarazada, poco tiempo después ella lo consiguió. No sin antes haber pasado por varios Tratamientos de Reproducción Asistida y realizarse diferentes pruebas.
 

Gracias Ainhoa porque siempre has estado, desde el principio. Porque pienso en mi búsqueda y te recuerdo con cariño. Porque aunque no me hice visible hasta que estuve embarazada de tres meses, antes ya os leía, te leía. Y tu blog me acompañó desde tu primer post. Nos hemos visto crecer y hemos visto crecer a nuestros pequeños. Gracias por dejarme compartir tu historia en mi pequeño espacio.

Ciclos de reproducción asistida: La historia de My Baby Comes

Cuando decidí ser mamá, madre soltera por elección, sabía entre poco y nada sobre reproducción asistida. Recuerdo una época en la que incluso mezclaba lo que era una inseminación con una fecundación in vitro… madre mía. Ojalá hubiera sabido sobre este mundo todo lo que sé ahora.

Me adentré en este mundo porque, obviamente, era necesario en mi caso, pero nunca, nunca imaginé lo mucho que me iba a costar y mucho menos que la infertilidad llamaría a mi puerta.

Tenía 38 años, físicamente todo parecía estar bien y de nuevo mi ignorancia me hizo creer que con esto bastaba. Al inicio me realizaron las pruebas “básicas” (¡ja!, mentira… hacen falta muchas más), analíticas, la histerosalpingosonografía… mi útero resultó ser “arcuato”, primer susto. Directamente fui a IAD (inseminación artificial con donante). Qué ilusión tenía, cuantas esperanzas. Mi primera IAD tuvo que ser cancelada, entre los folículos que me veían en cada control (crecieron demasiados) y mis niveles de estradiol, así me lo acosejaron y me comentaron que en las siguientes, me reducirían la dosis hormonal que me pinchaba. Ese fue el primer aviso de que esto no iba a ser sencillo.
 

En total me realizaron cinco IAD, no tuve éxito en ninguna de ella, fueron negativas todas. Mi calidad ovocitaria ya comenzaba a ser preocupante. Yo a esas alturas ya estaba hecha polvo. Lo estoy resumiendo mucho, pero habían pasado muchos meses, muchos problemas y estaba realmente mal anímicamente y fatal económicamente. La Seguridad Social jamás cubrió ninguno de mis tratamientos y, hacer esto sola, es muy duro económicamente también. Era una situación que me mataba de impotencia y rabia. Cuando me aconsejaron pasar a una FIV o ICSI, no supe como encontrar la manera de costearlo. Me daba miedo entrar en un préstamo que me tuviera años pagando y que, en el mejor de los casos, tuviera ese gasto con un bebé que mantener y, en el peor de los casos, que esto no funcionara y me viera ya definitivamente sin recursos para poder continuar. Era angustioso.

Un día escuché hablar sobre la Embriodonación (Adopción de Embriones) y una ventana se abrió de golpe para mi. Ya tenía 40 años y mis óvulos parecían llevar un camino muy diferente al que yo hubiera deseado. Cuando te dicen eso de “infertilidad de origen desconocido” se te vuelve la cabeza del revés. Hablábamos de embriones donados, de buena calidad y mejores resultados que estaban esperando a alguien como yo, con unas ganas locas de ser mamá y mil impedimentos por el camino. He de reconocer que nunca tuve ni he tenido duelo genético, no pensé en ello. Quería ser madre, todo lo que encontrara en el camino para ayudarme a ello sería positivo. Durante cinco intentos había utilizado un donante masculino, pues ahora, esos embriones serían maravillosamente adoptados. Leí mucho sobre Epigenética, eso sí que lo digo, y eso no hizo más que tranquilizarme todavía más. El intercambio genético que se produce durante el embarazo entre madre e hijo es asombroso y, hoy por hoy, puedo confirmarlo.

Me lancé de cabeza a la Embriodonación. Todo era positivo y, encima, muchísimo más económico, pero mucho más. Mi sexto intento fue una transferencia de dos embriones, dos blastos. No hubo suerte… siempre dudé porque no me lo realizaron en mi clínica “de siempre” y nunca me gustó. Hundida de nuevo seguí negándome a tirar la toalla y volví a mi clínica. 

Uní mi séptimo y más desesperado intento a una histeroscopia quirúrgica con scratching endometrial el ciclo anterior a la transferencia y al comienzo de un tratamiento con heparina (Clexane 60) tras descubrir unos problemas de trombofilias. Esta vez seleccionaron dos embriones de +3 días, de 8 células y calidad grado 1 y 2. Y uno, el más bonito del mundo, se quedó conmigo. 

La Embriodonación me hizo mamá, la mamá más feliz del mundo. Tengo la niña más bonita, perfecta y maravillosa que puede existir. Tuve un embarazo y parto perfectos. Mi niña tiene ya 20 meses, la tuve con 41 años y no existe día en el cual no de las gracias por la decisión que tomé. 

Nunca se olvida la lucha, ni las lágrimas, ni el dolor, pero hoy por hoy siento que todo fue por algo, todo fue por ella, todo tuvo sentido. Hay opciones, alternativas… esto no es sencillo, pero tampoco imposible. Y esta felicidad termina curándolo todo. Todo. 

Nunca dejéis de luchar, los sueños pueden hacerse realidad.

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¿Conocías la historia de Ainhoa? ¿Y su blog? ¿Si has pasado por un proceso similar, cómo lo has vivido?

CICLOS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA

- Inseminación Artificial
- La historia de Madre Solterona
- Fecundación in Vitro 
- La historia de Una Madre Legal
- Adopción de Embriones- Ovodonación
- La historia de Mi Nube Violeta 

viernes, 25 de mayo de 2018

CICLOS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA: LA HISTORIA DE UNA MADRE LEGAL

Una vez os he contado lo que es una Fecundación in Vitro, en estos Ciclos de Reproducción Asistida, hoy os presento la historia de Ángela, del blog Una Madre Legal. Una persona con la que me siento muy afín porque tenemos muchas cosas en común. Ambas decidimos ser madres solteras a una edad muy temprana y tuvimos un proceso largo en Reproducción Asistida. Además compartimos muchas cosas a nivel personal, lo que me hace sentirme aún más unida a ella. 

Gracias Ángela por dejar un poquito de ti en mi blog, por contar tu historia y expresar tus sentimientos y pensamientos. Es muy útil para que otras personas en tu misma situación al leerte puedan guiarse y sepan qué pueden hacer si están en esta parte del proceso.

Ciclos de reproducción asistida: La historia de Una Madre Legal

La Fecundación in vitro (FIV) es el tratamiento al que todas las que empezamos el camino de la reproducción asistida desde la Inseminación artificial (IA) no queremos llegar. Yo también soñaba con lograr un positivo en mis primeros tratamientos, es decir, con un embarazo relativamente barato y con poco desgaste. Pero cuando los tres primeros ciclos fallaron, tuve claro que era el momento de dar un paso más. Y es en ese momento donde empiezas a verle el lado bueno a la FIV.

La FIV es el tratamiento de Reproducción Asistida por excelencia

Aunque la IA es una técnica fabulosa, es innegable que la mayoría de embarazos en reproducción asistida se consiguen gracias a una FIV (ya sea con gametos propios o donados). Y es que el porcentaje de éxito de una técnica respecto a otra se duplica en la mayoría de los casos. ¿Entendéis ahora por qué digo que es fácil empezar a verle el lado bueno? El subidón es instantáneo al escuchar que tus probabilidades de éxito han pasado del 20 al 45 por ciento. Pero todo tiene un precio... y no me refiero solo al económico, aunque desembolsar miles de euros y no tener un resultado asegurado es duro.

¡Cuidado! Las hormonas pueden tomar el control

La estimulación para una FIV no es ninguna broma. La cantidad de hormonas que soporta el cuerpo en apenas 10 días es bestial y sería absurdo esperar que no le afectase en todos los aspectos. Si manejar nuestro estado anímico ya es complicado en cualquier situación de presión, hacerlo con las hormonas por las nubes se convierte en misión imposible. Recuerdo especialmente las esperas en la clínica de fertilidad antes de pasar a consulta. Los controles ecográficos tenían lugar casi un día sí y otro también. En aquellos momentos me sentía como una bomba a punto de explotar, y creo que las hormonas tenían mucho que ver.

Pero el estado anímico no será lo único que se resienta. El mayor riesgo físico que corremos quienes nos sometemos a una estimulación de este tipo es el de sufrir el síndrome de hiperestimulación ovárica. Por suerte, los médicos cada vez controlan mejor que la incidencia de este síndrome sea baja. Pero a veces esa cautela choca con nuestras ganas de tener cuantos más ovocitos mejor... Es un sentimiento normal, pero desde la distancia os digo que no desesperéis si en los controles ecográficos no hay demasiados folículos. Solo necesitáis uno bueno.

La punción y el baile de números
 

Tras la estimulación llega el momento que aterra a muchas mujeres. Probablemente ese miedo se deba a que es la primera vez que entráis en quirófano. ¡Tranquilas! Aunque a cualquier procedimiento médico hay que tenerle respeto, lo cierto es que la punción apenas dura un cuarto de hora. Lo difícil viene después.

Lo primero que os dirán es cuantos ovocitos han extraído, y a partir de ahí los números serán vuestra única preocupación. Al día siguiente, os llamarán desde el laboratorio para deciros si todos eran maduros y cuantos han fecundado. Y días después os comunicarán cuantos embriones siguen adelante con su desarrollo. Normalmente esos números seguirán una tendencia decreciente y cada bajada será un motivo de disgusto.

No creo que haya momento de mayor tensión en los tratamientos. Quizás esto sea más duro incluso que la betaespera... Estoy segura de que, si pudiéramos, nos pasaríamos horas mirando a nuestros embriones y analizando que ocurre a pesar de no tener conocimientos de embriología. La tecnología existe, pero por suerte para nuestra salud mental creo que ninguna clínica la ha puesto al alcance del paciente.

La transferencia: el momento clave

Muchas chicas hablan de la transferencia embrionaria como un acontecimiento mágico. Dicen que es el mejor momento de los tratamientos de fertilidad. No lo discuto. Realmente es un instante único, pero nunca pude vivirlo libre de preocupaciones. Cuando entraba a quirófano y veía al embrión, siempre me preguntaba si seguiría vivo unos días más tarde. Y si la responsabilidad era mía si no era así. Espero que ninguna de vosotras comparta esto conmigo. Puede que estéis conociendo a vuestro hijo, y ese recuerdo no se merece estar empañado por nada.

Una vez que el procedimiento acaba, en mi clínica no recomiendan más que 20 minutos de reposo en la habitación del centro antes de retomar el ritmo de vida normal. Tras mi primera transferencia, aproveché que nadie vino a echarme para estar más de media hora. Me hubiera llevado horas allí tumbada. Sin embargo, la segunda vez me costó aguantar siquiera 15 minutos en la cama. Solo quería salir de allí. Los dos tratamientos fueron positivos, así que la conclusión que saqué es que no conviene obsesionarse con esto.

Y ahora sólo queda esperar


Siempre había pensado que las betaesperas de las FIV eran más fáciles que las de IA. Ya sabéis que son algo más cortas... Pero me equivocaba de pleno. Si la betaespera duraba 16 días (IA), me empezaba a poner atacada el décimo día. Si duraba 13 días (FIV), el drama comenzaba el séptimo día y multiplicado por dos. ¿Por qué me ocurría esto? No tengo ni idea.

Nunca conseguí llegar a la beta sin hacer test de embarazo en casa. Tuve suerte y vi todos los positivos que no había visto en mis tratamientos anteriores. Pero que una FIV no funcione a la primera tampoco es motivo para desanimarse. Ningún tratamiento de reproducción asistida es infalible. De hecho, mi primer positivo acabo en aborto y sólo dos meses después estaba embarazada de mi hija.  


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¿Conocías la historia de Ángela? ¿Y su blog? ¿Si has pasado por un proceso similar, cómo lo has vivido?

CICLOS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA

- Inseminación Artificial
- La historia de Madre Solterona
- Fecundación in Vitro
- Adopción de Embriones 
- La historia de My Baby Comes
- Ovodonación
- La historia de Mi Nube Violeta  

viernes, 18 de mayo de 2018

PISAMONAS: CALZADO INFANTIL DE CALIDAD

Ahora que estamos en primavera, y de cara al cambio de armario, hay una cosa que me preocupa bastante y es el tema del calzado infantil. Cuando Bebé Pingüino no andaba era todo mucho más sencillo porque no usábamos zapatos, salvo momentos especiales. Siempre iba en calcetines, lo cual me parecía lo más cómodo del mundo para ambos. 

Pero ya tiene más de 2 años y me preocupa bastante encontrar zapatos cómodos y de calidad. Yo he sido muy sufridora de los pies, incluso con zapatillas de deporte. Así que me interesa encontrar calzado con el que podamos estar todos lo mejor posible porque los pies son muy importantes.

Pisamonas, calzado infantil de calidad
Conocí la tienda de Pisamonas hace bastante, por facebook. Los seguí porque me gustaban mucho los modelos que solían tener y además tienen varias condiciones que los hacen muy especiales. No tienen gastos de envío, son siempre gratuítos independientemente del importe que compres, lo cual está genial. Pero es que, además, también te dan la posibilidad de cambiar la talla de los zapatos también de forma gratuíta. ¡Inmejorable!

El año pasado, en verano, ya confié en ellos. Buscaba unas cangrejeras para bebé pingüino, ya que sería el primer año que disfrutaría plenamente de la playa y quería que fuera lo más cómodo posible. Escogí unas de George Pig que me encantaban. Ahí ya pude conocer un poco cómo trabajaba la empresa y he de reconocer que fue fantástico porque dos días después de hacer el pedido tenía los zapatos en casa.
Pisamonas, calzado infantil de calidad
Una cosa que me gusta especialmente, porque es muy útil, es que tienen una tabla de tallas de calzado por modelo de zapato. Es decir, no es una tabla general para todos los modelos, no. Cada modelo concreto tiene su tabla propia. Esto es un acierto total porque es cierto que muchas veces miramos tallas pero no medidas, lo cual es un error. Cuando compras vía Internet esta opción se hace muy necesaria. Pisamonas tiene varias tiendas físicas por toda España, cada poco tiempo van abriendo nuevas. Pero aquí aún no han llegado.

Este verano le he cogido dos zapatos más. Otras cangrejeras para la playa y unas botitas para el entretiempo. Ambos modelos son de tallas diferentes por lo que he comentado antes, se basan en la medida real del pie y es importante tener esto en cuenta.
Pisamonas, calzado infantil de calidad

Las cangrejeras que he escogido son perfectas para playa y piscina. Pero, además, puede caminar con ellas sin problema debido a su suela con goma tipo zapatilla. Son súper fáciles de limpiar porque tienen una plantilla completamente extraíble. Son del estilo de las que tuvo el año pasado y sé que nos van a dar el mismo buen resultado. 

Las botitas no pueden gustarme más! Y es que al natural son mucho más bonitas de lo que puede apreciarse por foto. Están hechas de lona y por dentro tienen pelito. Pese a ser un poco altas y tener cordones, lo cierto es que son muy fáciles de poner y quedan preciosas. Y lo mejor es que tienen un tallaje muy amplio, de la 23 a la 40, perfecto para hacer una combinación mamá-hijo/a.

La verdad es que entrar en su web y escoger unos zapatos no es nada fácil porque tienen modelos muy bonitos y que parecen ser muy cómodos, algo que yo valoro muchísimo. Así que una de las cosas que más me ayudó a decidirme fue que, en cada modelo, puedes leer las opiniones de otras personas lo cual es muy útil. Me sorprendió ver la cantidad de valoraciones que tenía cada zapato, todas muy positivas y con una nota media bastante elevada.

Otro acierto importante de su web es que tienen un servicio de Atención al Cliente Online, a través del cual puedes dejar un mensaje con tu duda. Yo tuve que utilizarlo porque ví en Instagram un modelo que me gustaba y no encontraba. Les escribí y en menos de un minuto me respondieron. Lo mejor de todo es que te avisan del puesto en el que estás a la hora de responderte así que puedes saber si te contestarán antes o después.  

Yo me centré en buscar zapatos para mi hijo pero Pisamonas no es una web exclusiva para niños o bebés, también piensan en los mayores. Tienen una sección de mujer en la que podrás encontrar casi los mismos zapatos que para niña, a parte de otros exclusivos para tallas más grandes. Y, aunque no hay creada una sección para hombre como tal, sí que hay muchos modelos de niño que se pueden encontrar en tallas bastante amplias, hasta la 45 en algunos casos. Además, también tienen una sección de complementos con distintas opciones: calcetines, plantillas, utensilios para la limpieza de los zapatos... Por tanto, puedo afirmar que Pisamonas es una tienda para toda la familia!

Pisamonas, calzado infantil de calidad

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¿Conocías Pisamonas? ¿Has comprado algún zapato en su página web o tienda física? ¿Qué te parece la variedad de zapatos que tienen en su web?

(Post patrocinado)

viernes, 11 de mayo de 2018

CICLOS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA: LA HISTORIA DE MADRE SOLTERONA

Tras contaros qué es la Inseminación Artificial hoy vengo a mostraros la historia de Rocío, del blog Madre Solterona. Una mujer que con 30 años decidió que su momento para ser madre había llegado. Pero no voy a contar mucho más sobre ella porque prefiero que sea ella misma quien os cuente su historia, sus sentimientos, qué le llevó a elegir la maternidad en solitario y por qué se decidió por la Inseminación Artificial y no cualquier otra técnica.

Sólo me queda agradecerle a Rocío, una vez más, su colaboración con mi blog, mi pequeñospacio. Gracias por visibilizar, por dar voz y por estar siempre dispuesta a cualquier cosa que te pido. ¡Eres genial! Ahora os dejo con ella y con su testimonio, porque la mejor forma de entender las cosas, muchas veces, es conociendo las experiencias de otras personas que hayan pasado por ahí.

Ciclos de reproducción asistida: La historia de Madre Solterona

No es la primera vez que escribo sobre mi inseminación artificial, pero cuando Andrea (alias Mamá Pingüino) me pidió que contara mi caso en su blog, sentí que debía hacer algo diferente. Esta vez quería contar una versión más íntima de mi experiencia, menos técnica, reflejando ese sentimiento de amor sin precedentes que siento ahora, cada día. Porque la reproducción asistida no es solo un trámite o un negocio, que también, pero es mucho más que eso.

La inseminación artificial, en mi caso, empezó como un pensamiento, un quizás. Un anhelo disfrazado de locura, un deseo que se fue transformando en fuerza y determinación, y que finalmente me convirtió en lo que soy ahora: la orgullosa y feliz mamá de Lara. Para las que no me conozcáis, tengo 32 años, me llamo Rocío, y tengo una bebota sana y maravillosa de 7 meses y medio.


1 - LA DECISIÓN

Quizás siempre hayáis querido tener hijos. O quizás no, y el instinto os viene de nuevas. Pero en cualquier caso, nadie pondrá en duda que es muy fuerte pasar del "quiero ser mamá" al "quiero ser mamá ya". Es un pequeño matiz, pero lo cambia TODO.

Yo llevaba unos añitos pensando en eso de la maternidad, pero nunca era el momento: que si vivía en el extranjero lejos de la familia, que si sería bueno o no para mi carrera, que si no tenía pareja, que si sí tenía pareja pero la cosa no estaba aún tan seria como para plantearse hijos... Realmente, creo que el momento perfecto no existe, y que somos muchas las que nos decidimos hacerlo simplemente cuando un día nos levantamos por la mañana sintiéndonos "preparadas y punto", da igual todo lo demás.

Yo me decidí a ser mamá a los 30 años, con un buen trabajo, pero que me obligaba a vivir a caballo entre España y USA; y soltera, recientemente salida de una mala relación. ¿Os suena al momento perfecto? Os adelanto que durante mi embarazo viajé mucho, fui ascendida en el trabajo, sufrí pseudo-mobbing, me mudé definitivamente a España y me compré una casa. Y tras dar a luz fui despedida, encontré un nuevo trabajo y monté mi propio negocio paralelamente.


No sé si mi historia encaja o no con "el momento perfecto", pero creedme: al final, para mí sí resultó serlo, y si pudiera volver atrás en el tiempo no cambiaría NADA 


2 - LA INSEMINACIÓN ARTIFICIAL
 

La decisión estaba tomada, ahora tocaba ponerse manos a la obra. Como os comentaba, con 30 añitos sentí que había llegado mi momento de ser madre, y no me pareció que debiera esperar a encontrar pareja para ello.

Además, aunque hubiera tenido pareja, habría tenido que recurrir a la reproducción asistida igualmente, porque aunque no me gusten las etiquetas, debo decir que soy 90% lesbiana, aproximadamente xD

Total, que pedí cita en un par de clínicas y fui a informarme. Estaba muy sana y muy fértil, que aunque suene raro dicho así, es una suerte maravillosa y una de las cosas que más agradezco en la vida. Aunque existen otras técnicas de reproducción asistida, me recomendaron la inseminación artificial por mi edad, mi buena salud, y por ser el método más sencillo, barato y menos intrusivo de todos.

Desde mi primera cita en la clínica hasta que me inseminé, pasaron unos 5 meses, en los que me hicieron varias ecografías, una citología, múltiples analíticas y una histerosalpingografía. Podría haber resuelto todo en un par de meses, pero como estaba siempre yendo y viniendo por trabajo, la cosa se demoró un poco más. De todas formas creo que me vino bien la espera, porque así pude asegurarme de que tenía las cosas claras en mi cabeza, y preparar a mi familia para lo que estaba por llegar

Mi inseminación fue en diciembre de 2016. Me pinché las hormonas, fui a las citas de control, y me inseminaron justo un día después de mi cumpleaños. Es raro estar en una consulta, abierta de piernas, con dos doctoras hablando tranquilamente del "disparo" que potencialmente cambiará tu vida (sí, lo llamaban así). La inseminación en sí fue un momento, cosa de unos 10 minutos, ¡pero vaya 10 minutos! No sé explicar muy bien lo que sentí en ese momento, pero creo que no me equivoco si digo que fue una mezcla de emoción e incertidumbre muy muy grande.


Madre solterona 1

3 - LA BETAESPERA

La betaespera es ese periodo tras la inseminación y antes del test de embarazo, en el que podrías o no estar embarazada. Te dicen que hagas vida normal, pero yo creo que a todas nos cuesta un poco ponerlo en práctica. Es inevitable obsesionarte al menos un poco con cualquier pinchacito o cosquilleo por la zona de los ovarios, incluso anhelar cierta angustia mañanera que confirme la buena noticia.

Yo síntomas pocos. Preguntaba a mis amigas, y después mis amigas me han preguntado a mí, si sentía esto o aquello en la betaespera, como si comparando nuestras experiencias pudiéramos descubrir si estamos o no embarazadas. Cada mujer es diferente, e incluso cada embarazo en la misma mujer es diferente también, así que no: preguntar y comparar no sirve de mucho ni lleva a ninguna conclusión fiable.

Durante mi betaespera , y dejando a un lado eso de intentar identificar síntomas a toda hora, había un par de cuestiones que no se me iban de la cabeza... Poca gente se queda embarazada a la primera, hay que estar preparada para el NO, e incluso para abortos en las primeras semanas. En los mejores casos, el porcentaje de éxito es del 20%, así que si no conseguía el positivo esta vez, lo intentaría de nuevo en el próximo ciclo; aunque si volvía a fallar, los dos siguientes los perdería por viajes de trabajo... En fin, me daba miedo ese NO, me daba miedo perder la fuerza y la determinación si me encontraba con varios negativos en mi camino. Sin embargo, he vivido de cerca un par de procesos complicados de amigas, y leído sobre muchos otros, y una cosa me ha quedado bien clara: a pesar del dolor, las mujeres somos infinitamente más fuertes de lo que creemos, y sí, duele, pero al final vale MUCHO la pena. Y si no, que se lo digan a la luchador y valiente Andrea, con su Bebé Pingüino ¿Y si mi sueño se cumplía? ¿Y si sí estaba embarazada? ¡Wow! Sería la mujer más afortunada del Universo. Incluso ahora, pensando en cómo me sentí entonces, me bloqueo y me quedo medio boba, como en un trance de felicidad, sin palabras
 

4 - EL TEST DE EMBARAZO

Me dieron cita 17 días después de la inseminación para hacerme una analítica de sangre que revelaría si estaba o no embarazada; a no ser que me bajara la regla antes, en cuyo caso debía llamarles para comenzar con las hormonas de ese nuevo ciclo.

Típico de mí: no aguanté. Apenas 12 días después de la inseminación, antes de lo recomendado, me hice un test en casa. El primer test de embarazo de mi vida, sola en casa, nerviosa, no sabía bien como usarlo, me mojé las manos sin querer, intenté no mirar durante los minutos que se supone hay que esperar, y por supuesto tampoco aguanté. Era positivo. POSITIVO. Era muy tenue, muy muy tenue, pero se veía la rayita, y según las instrucciones eso significa POSITIVO.

Sé que hablé con un par de amigas, pero la verdad es que lo recuerdo todo como en un sueño. Se lo conté a mi madre y aguanté unos días más hasta tener los resultados de la analítica para hacer "oficial" la noticia, pero finalmente así fue: me quedé embarazada en mi primera inseminación artificial.



Hoy escribo estas líneas mientras Lara duerme en mi regazo. No hay nada más maravilloso, intenso, dulce, increíble y brutal en la vida.


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¿Conocías la historia de Rocío? ¿Y su blog? ¿Si has pasado por un proceso similar, cómo lo has vivido?

CICLOS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA

- Inseminación Artificial
- Fecundación in Vitro 
- La historia de Una Madre Legal
- Adopción de Embriones 
- La historia de My Baby Comes
- Ovodonación
- La historia de Mi Nube Violeta 

miércoles, 9 de mayo de 2018

NUESTRA BIBLIOTECA: CLOE QUIERE SER MAMÁ

Cuando decidí emprender el camino de la maternidad en solitario me di cuenta de que no había mucha bibliografía al respecto y, por supuesto, apenas libros o cuentos que abordasen el tema. Por eso, cuando descubrí el cuento "Cloe quiere ser mamá" me pareció maravilloso poder tenerlo para explicarle, en el futuro, a mi hijo cómo había sido buscado y concebido.

Este cuento ha sido escrito por Rosa Maestro, presidenta de MASOLA (Asociación de madres solteras por elección) y forma parte de la colección de Familias del mundo, de la Editorial Chocolate. Una colección maravillosa con libros que hablan de los distintos tipos de modelo familiar.

Cloe quiere ser mamá 1

El cuento narra la historia de Cloe, que siente la necesidad de ser madre, pero no tiene pareja y, por tanto, no tiene un papá para su bebé. Una noche, mirando el cielo, el hada Luna le dijo a Cloe que esa noche era la noche de las estrellas fugazes. Cientos y cientos de estrellas pasarían veloces. Cloe sólo tendría que pedirles su deseo y ellas se lo concederían.

Una estrella fugaz se posó en su ventana. Era la estrella fugaz Perseida que venía a cumplir el deseo de Cloe. Ella no se lo pensó dos veces y le pidió lo que tanto ansíaba: "Me gustaría ser mamá" 

La estrella se fue volando junto al resto de estrellas, buscando la forma de concederle a Cloe su deseo.

A la mañana siguiente, debajo de la almohada, Cloe encontró una cajita en forma de estrella. Dentro había un mensaje de la estrella Perseida que le decía que su deseo había sido concecido. Junto al mensaje había un pequeño frasco que contenía una semillita mágica. Con ella tenía que ir al Doctor Maravillas. Él le pondría la semillita en su barriga y conseguiría ser mamá.

Así lo hizo Cloe. Fue a ver al Doctor Maravillas al que le contó toda la historia de las estrellas y su deseo. Al Doctor no le quedó otra que hacer realidad el sueño que tanto anhelaba Cloe ¿Cómo no iba a ayudarla?

Y así sucedió. Cloe empezó a engordar y a engordar a medida que Alba, su pequeño sueño, iba creciendo en su barriga. Y un año después, la misma noche de las estrellas fugazes, Alba ya había nacido. Cloe no pudo evitar asomarse a la ventana para dar gracias a todas esas estrellas que le ayudaron a cumplir su sueño, especialmente a la estrella Perseida. 

Es un cuento precioso para que, las que hemos pasado por este tipo de tratamientos para ser mamás, podamos contarles a nuestros hijos cómo anhelábamos encontrarlos.

El cuento está indicado para la ténica de Inseminación Artificial aunque también puede dar pie a usarlo con otras técnicas, ya que hay muchas similitudes. Yo lo compré cuando inicié mi proceso, pensando que sería madre por esta técnica. Sin embargo, pese a haberlo logrado por FIV, es un libro muy válido también para abordarlo igual.

Cloe quiere ser mamá 2

Si te ha gustado la reseña y el libro te parece interesante, no dejes de visitar la página del libro en su web! Además, también podrás comprarlo si quieres!!!
  https://es.literaturasm.com/libro/casa

lunes, 30 de abril de 2018

SER MADRE SOLTERA NO ES CUESTIÓN DE EDAD

Las estadísticas más recientes muestran que la mayor parte de las mujeres que deciden ser madres solteras son mujeres en torno a 40 años, con una estabilidad laboral y económica. El motivo que las lleva a tomar esta decisión es, en una gran parte de los casos, el hecho de no haber encontrado pareja y encontrarse al límite de su fertilidad. 

Sin embargo quiero romper una lanza a favor de todas aquellas madres solteras que lo somos a una edad mucho más temprana. Y es que no todas decidimos ser madres solteras por esos motivos. Algunas decidimos serlo como primera opción.

Ser madre soltera no es cuestión de edad

Mi caso es muy diferente al de muchas madres solteras por elección. Yo siempre tuve claro que el modelo familiar que más se asemejaba a mi forma de vivir o de ver la vida era éste. Ya en el instituto lo hablaba con mis amigas, e incluso con mis padres. Siempre decía que si dado el momento no había encontrado a nadie sería madre soltera con ayuda de un donante anónimo, que iría a una clínica para que me ayudasen. Incluso mis padres, en más de una ocasión, me comentaron la posibilidad de ayudarme económicamente si eso ocurriese, mostrándome todo su apoyo.

Siempre he querido ser madre y siempre he querido ser madre joven. Entiendo que no todas las mujeres, sólo por el hecho de ser mujer, tienen que ser madres. Entiendo y respeto que haya mujeres que no quieran tener hijos y tengan otros objetivos en la vida que las hagan más felices. Pero para mí ser madre era muy importante. Sentía que era algo que necesitaba para completarme y sentirme realmente feliz y plena.

Mi camino de búsqueda empezó cuando tenía 25 años, cuando llegó un momento en el que mis ganas de ser madre se convirtieron en una especie de obsesión. Iba a comprar y me paraba en los escaparates de ropita de bebé o puericultura, salía a pasear y sólo veía bebés y embarazadas, compraba una revista para leer y era alguna relacionada con bebés... Creo que el punto final fue cuando fui a ver a una amiga al hospital porque acababa de ser madre. Cuando vi al bebé sentí una envidia insana. No es que no me alegrase por ella ¡ni mucho menos! pero de repente sentí un vacío en mí, como si me faltase algo. Y entonces me di cuenta de que ese "instinto" maternal del que muchas hablan había venido para quedarse. 

Si me leéis habitualmente sabréis que mi camino fue bastante largo y duro. Pero absolutamente todo mereció la pena. Yo miro atrás y lo recuerdo todo con mucho amor y cariño porque fue una época especial, en la que luchaba por un sueño. Buscaba a mi bebé. Y todo lo vivido no hizo otra cosa que enseñarme cada día cosas nuevas y, además, me ayudó a conocerme mucho más.

En todo el camino he conocido muchas madres solteras por elección y me ha sorprendido comprobar cómo la mayoría no eran excesivamente mayores, tal como las estadísticas suelen mostrar. Entre mi tribu se encuentran dos grupos de monoparentales. Uno a nivel de Andalucía y otro más general. En ambos hay muchas madres que lo fueron, o que comenzaron el camino aunque se alargó demasiado, por debajo de los 35 años. Y en todos los casos decidieron ser madres por sentimiento maternal, no por sentir que era la última oportunidad de lograrlo. De ahí mi desconformidad con ello. Leo entrevistas y artículos en el que muchas madres dicen que recurrieron a esta opción como una última opción de conseguir tener un hijo. Entiendo su postura pero no me gusta que generalicen porque para mí, como para muchas otras, este modelo familiar fue mi primera opción.

Lo fue también para Ángela, del blog Una madre legal, que con 24 años dio el paso de comenzar su búsqueda en solitario. También para Elena, del blog Mamá Soltera que lo llevó a cabo con 32 años. Ambas coinciden conmigo en el hecho de que no querían esperar que llegase la persona adecuada porque ser madre era más importante para ellas que el hecho de tener pareja. Tampoco quiso esperar demasiado Rocío, del blog Madre Solterona, que sobre los 30 años tomó la decisión y la llevó a cabo.

Todos estos casos son sólo unos pocos de los muchos que podemos encontrar de mujeres que, muy por debajo de los 40 años, tienen claro su deseo de ser madre por encima de cualquier otra cosa.

En ninguno de los casos renunciamos al hecho de tener pareja sino que hemos priorizado nuestra necesidad o ganas de ser madres al de tener un compañero porque no concebimos el esperar encontrar una persona adecuada para tomar la decisión. Porque una no sabe cuándo va a encontrar a esa persona y si va a ser la adecuada. Y la realidad es que el tiempo pasa muy deprisa y hay muchos factores que juegan en contra, como nuestra fertilidad.  

Por tanto, pese a las estadísticas (que, por suerte, cada vez van cambiando más) no todas las que decidimos ser madres solteras y formar una familia monoparental lo hacemos como la última opción que tenemos disponible para ser madres. Es decir, creemos en este modelo familiar y apostamos por él por ser tan válido como cualquier otro. Podíamos esperar más años para formar nuestra familia pero hemos decidido que no hay razón para esperar... ¿Esperar el qué?

Sin duda puedo afirmar, en mi nombre y en el de resto de mis compañeras, que somos felices y que nuestra decisión no ha sido anticipada y pensada de una forma rápida debido a nuestra edad. No sentimos que la maternidad nos haya robado parte de nuestra vida por haber decidido serlo tan jóvenes. El hecho de ser jóvenes ha sido un aliciente más para llevarlo a cabo y para disfrutar plenamente de nuestros hijos. Somos, y éramos, conscientes de lo que la maternidad suponía. Muchas incluso llevábamos tiempo informándonos, conociendo experiencias de otras madres y estudiando los posibles pros y contras que tiene ser monoparental. En mi caso lo hice por ampliar mi conocimiento sobre el tema pero nunca tuve dudas de que iba a ser así.

Hoy mi hijo tiene ya 2 años y puedo decir, con total seguridad, que nunca he tomado una mejor decisión en mi vida. Le miro y sé que sencillamente tenía que ser así.

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¿Conoces alguna madre soltera por elección, con qué edad o llevó a cabo? ¿Eres tú madre soltera, lo hiciste como primera o última opción?

lunes, 2 de abril de 2018

BLOGS DE MADRES SOLTERAS

Cuando supe que quería tener un modelo de familia monoparental y empecé la búsqueda de mi bebé me gustaba mucho buscar información. Encontraba muchas cosas relativas a tratamientos, pruebas, medicación y cosas similares, pero yo lo que quería era encontrar testimonios de otras mamás que hablasen de sus experiencias en primera persona. Eso es lo que yo más necesitaba en ese momento.

Lo que más abundaba en la red, por aquel momento, eran blogs de madres en familias "tradicionales" y, aunque encontré muchísimos blogs en los que se hablaba de Reproducción Asistida e Infertilidad, la mayoría eran de parejas que pasaban por estos procesos. Me gustaba leerlos, claro que sí, pero yo quería encontrar algo más centrado en mi caso. Blogs de otras madres solteras que lo hubieran conseguido o que estuvieran en tratamiento. Era una forma de sentirme apoyada y comprendida.

Blogs de madres solteras
Sin embargo, no son muchos los blogs de madres solteras. O al menos no lo eran por aquel entonces. Ahora van surgiendo muchos más. He hecho una recopilación de los que más me gustan o más arropada me han hecho sentir con sus experiencias y reflexiones y os los dejo aquí por si a alguien, como a mí en su día, os pueden servir de guía y apoyo.


Blogs de madres solteras - Un niño va a nacer

El primer blog que conocí fue Un niño va a nacer gracias a que a ella la conocí en la Infertilpandy y en algunos foros como el de Masola. Me sentí muy unida a ella porque leí su blog desde el primer post y la he visto llorar y reír durante todo este camino. A sus 39 años decidió que estaba cansada de esperar a la persona ideal, quería ser madre y no quería esperar. Ahí comenzó su aventura. 

El camino de Ainhoa, My baby comes (así se hace llamar en redes) es también muy largo y complejo a pesar de ser madre soltera. Intentó cuatro ciclos de Inseminación Artificial (IAD) que no funcionaron. Tras eso tuvo un periodo de reflexión en el que cambió absolutamente de todo: clínica y tratamiento. Decidió decantarse por una Adopción de Embriones lo que le hizo retomarlo todo con fuerza y energías renovadas. Tampoco funcionó. 

En este momento del camino se decidió a hacerse alguna prueba más para descartar que algo estuviese obstaculizando lograr su sueño. Gracias a ello descubrió algún que otro valor alterado. La parte positiva es que, ahora sí, podía ponerle soluciones. Con los resultados de esas pruebas y la medicación necesaria para que esos valores se equilibraran y no afectaran a su búsqueda, volvió a intentar un ciclo más de Adopción de Embriones en la primera clínica en la que había estado. ¡Y lo consiguió! Uno de los embriones que le habían puesto se quedó con ella. 

Emma nació en Septiembre de 2016, perfecta y sana. Y ambas no pueden ser más felices de tenerse la una a la otra.

En su blog puedes encontrar desde cómo decidió ser madre soltera a todos sus tratamientos de reproducción, pasando por momentos de bajón en los que se lo cuestionaba todo. Hace tiempo que no escribe pero no la pierdas de vista porque ¡cualquier día nos sorprende con su regreso!

Si quieres, puedes seguir a My baby comes en Facebook, Instagram y/o Twitter.

Blogs de madres solteras - Una madre legal

Con Ángela, del blog Una madre legal me siento muy identificada porque también pasó por muchos tratamientos hasta conseguir ser mamá y además mamá jóven, como yo. Por otro lado, a nivel personal, tenemos muchísimas cosas en común y eso hace que le tenga un cariño especial.

Su paso por reproducción asistida comenzó de la peor de las formas. A sus 24 años descubrió que tenía baja reserva ovárica, lo que, indiscutiblemente, hacía que su fertilidad disminuyera pese a ser tan joven. Comenzó realizándose varias Inseminaciones Artificiales (IAD) que no dieron fruto. Tras ello, decidió pasar a Fecundación in Vitro (FIV). Su primer intento con esta nueva técnica funcionó. Pero la felicidad no le duró mucho. A pesar de haber tenido un valor muy bueno en su analítica de embarazo, Ángela tuvo un aborto bioquímico. Lo comprobó repitiéndose la analítica y ver que sus valores en sangre estaban bajando.

Fue un momento duro, tras el cual decidió hacerse algunas pruebas de coagulación e inmunología, además de tests de compatibilidad genética. Con esos resultados decidió realizarse una nueva transferencia. ¡Y funcionó! Justo un año había durado su paso por reproducción asistida.

En Enero de 2016 nació Daniela. Una niña de ojos grandes y muy despierta que no hizo otra cosa que confirmarle a Ángela que había tomado la mejor decisión.

En su blog puedes encontrar sus motivos para ser madre soltera, posts sobre sus tratamientos y su parto, y sobre todo reflexiones personales que te harán pensar mucho.

Si quieres, puedes seguir a Una madre legal en Facebook, Instagram y/o Twitter.

Blogs de madres solteras - Madre solterona
El blog de Madre Solterona lo descubrí cuando yo ya era mamá. La descubrí a ella por Instagram y reconozco que me encantó. Ella se define como: Madre Soltera, Lesbiana y Tatuada. Y utilizó lo de "solterona" para quitarle hierro al asunto y dejar de estigmatizar el tema de la soltería. Porque es cierto, ser madre soltera no quiere decir que estés sola o que vayas a estar soltera toda la vida. Fuera tabúes. Y, aunque odia las etiquetas, se define así para defender que da igual llevar más o menos tatuajes o su orientación sexual, lo importante para ser una buena madre va más allá de esas cosas superficiales.

Ella también es madre soltera joven, de hecho tenemos casi la misma edad. Y consiguió ser madre gracias a una Inseminación Artificial (IAD). Sí, sólo una. Porque ella es una de los claros ejemplos de que cada mujer es un mundo y que se puede conseguir en un primer intento sin problemas. 

Aunque su inicio tuvo que retrasarse un par de meses más de lo previsto debido a cuestiones de trabajo. Y es que Rocío es una mujer viajera, de mundo. Que, justo cuando iba a comenzar, consiguió trabajo fuera de España. Tuvo suerte de que su empresa respetara y apoyara su decisión. Y más suerte tuvo cuando la ascendieron en su trabajo permitiéndole fijar su residencia en España aunque teniendo que realizar viajes ocasionales a EEUU.

En Septiembre de 2017 nació Lara. Su mejor compañera de viajes.

En su blog puedes encontrar los motivos que le llevaron a ser madre soltera, su proceso de Inseminación Artificial, algunos consejos y opiniones sobre clínicas de reproducción asistida, su embarazo y sus experiencias como mamá.

Si quieres, puedes seguir a Madre Solterona en Facebook, Instagram y/o Twitter.

Blogs de madres solteras - Madre soltera por sorpresa
A Lorena la descubrí no hace mucho. En su blog Madre soltera por sorpresa cuenta cómo, aunque quería ser madre aún no lo buscaba y aún así, sin planificarlo, a sus 25 años descubrió que estaba embarazada. En su caso no buscó ser madre soltera por elección pero las circunstancias de la vida hicieron que ella afrontara su maternidad en solitario. Su primera reacción fue como de cierto miedo. Ella llevaba viviendo y trabajando en el extranjero desde que era muy joven. Y tener un hijo allí le provocaba cierta incertidumbre porque desconocía muchas cosas, principalmente de la sanidad. Sin embargo ese miedo duró poco, lo que le hizo disfrutar plenamente de su embarazo.

En su tercer trimestre de embarazo, y tras muchas dudas por dejar Holanda, decidió volver a España para criar a su hijo aquí, cerca de su familia. Y aunque al principio le costó un poco encontrar su sitio, pronto encontró lo que necesitaba.

Lorena habla en su blog de lo juzgada que se sintió, por algunas personas, por no tener pareja o un padre para su hijo y defiende que el hecho de que un niño no sea planeado no quiere decir que no sea deseado. En sus posts hace muchas reflexiones sobre toda su situación que son muy interesantes.

En Enero de 2016 nació Nico. Un niño muy risueño y simpático que hace a Lorena más feliz cada día.

En su blog puedes encontrar cómo se entero de que iba a ser madre, su decisión de afrontarlo en solitario, su embarazo por trimestres, su parto, experiencias con su pequeño y algunos consejos, reflexiones y recomendaciones.

Si quieres, puedes seguir a Madre Soltera por Sorpresa en Facebook, Instagram y/o Twitter.

Estos son mis blogs favoritos de otras madres solteras, pero hay muchos más, lo que me parece algo genial para dar visibilidad. Cada día somos más las que optamos por este modelo de familia monoparental, que no es ni mejor ni peor que el resto, pero es tan válido como cualquiera y así debe hacerse saber y ver.
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¿Conocías estos blogs de madres solteras? ¿Crees que es bueno conocer las experiencias de otras personas en tu misma situación?