jueves, 13 de abril de 2017

MI MALETA PARA EL HOSPITAL: ACIERTOS Y ERRORES


Como os conté aquí, nuestras maletas para el hospital eran bastante completas, pero teniendo en cuenta que iba a dar a luz en un hospital público, sabía que era demasiado y muchas cosas se iban a quedar sin usar. Y así fue.


Al ser un hospital público nos dieron todos los pañales necesarios y más. Los iban dando de poco en poco pero eran más que suficientes. Las toallitas las usé para ayudarme a limpiar el meconio pero no eran imprenscindibles porque allí te dan también unas esponjas que contienen jabón en su interior y que eran mucho más eficaces.

Las cremas tampoco fueron un gran acierto porque ellos traían todo lo necesario para bañarlo así que tampoco las usé. Sin embargo sí que use colonia y la crema del pañal. Esta última fue uno de mis imprenscindibles porque solía quedársele el culito rojo por el meconio y era ponerle un poquito de crema y mejorar enseguida. Por otro lado en el hospital suelen dar una canastilla de nacimiento y, entre todo lo que trae, viene un pack de muestras de Mustela como el que yo ya llevaba.

No tuvo las uñas demasiado largas así que no utilicé ningún tipo de cortauñas, tijeras o limas y, en el caso de los empapadores o cambiadores, también te daban allí en el hospital. 

La manta y la muselina la usamos en el hospital y el arrullo para salir de allí.

Al doudou, lógicamente, no le hizo demasiado caso. Era más una cosa personal y me hacía ilusión llevarlo. En cuanto a los chupetes, no tenía intención de usarlos. Mi idea era iniciar la lactancia materna así que sabía que se quedarían sin usar también.

No sé porqué se me ocurrió meter baberos (más bien babitas) porque siendo tan pequeño no era necesario. No tenía babas y no manchaba aún con la leche del pecho así que tal cual iban en la maleta, volvieron a casa.

En cuanto a la ropa no me equivoqué demasiado. Usé los calcetines, las manoplas, los gorritos, los bodys y los pijamas. El de dos piezas me vino estupendo para la primera noche, para no moverlo tanto al ponerle uno de una pieza. De trajes sólo use uno, con el que lo saqué del hospital. En verdad el error de la ropa no fue tanto lo escogido sino la cantidad. Con un gorrito, unas manoplas y un par de calcetines había de sobra. De pijamas y bodys sobraban la mitad y con un traje para salir era más que suficiente. Las polainas no las usé tampoco. En cuanto a las tallas no me equivoqué. Como sabéis, bebé pingüino fue un bebé grande, midió 54 cm y pesó 3,890 kg al nacer y aún así le pude poner un pijama que llevaba de 50 cm. Eso es porque los bebés al nacer suelen estar encogidos unos días y dan bastante margen.


En mi lista hay más cosas que no necesité. Para empezar no me lavé el pelo estando allí. Preferí esperar a llegar a casa y estar más tranquila. Allí no paraba de entrar personal del hospital por una cosa u otra y a mi sólo me apetecía descansar. Y aunque sí me duché, lógicamente, no usé mi gel porque me dieron, como al bebé, esponjas que incluían gel y me parecían muy cómodas. Por ese motivo muchas cosas de la bolsa se quedaron sin tocar.

Tampoco me acordé de usar el cacao de los labios, la verdad. Y como estaba todo el día con el pecho fuera pues los sujetadores de lactancia, los discos y la crema no las usé para nada. 

En cuanto a las compresas, igual que ocurría con los pañales, te los daban ellos allí. Las que me dieron eran de la marca Maternity, eran de celulosa y me parecían excesivamente grandes, pero no. Mi sorpresa fue al abrir un pack que yo llevaba, también de la misma marca, pero de algodón. No me gustó el hecho de que llevase redecilla, me parecía que podía ser un error con los puntos de la episotomía, además, parecían como trozos de algodón apelotonados. Usé sólo las del hospital y al salir compré de las mismas porque me iban muy bien. 

Las braguitas normales se me mancharon al poco rato de llevarlas así que opté por dejar de usarlas y empezar con las desechables y fue todo un acierto! 

La bata no la usé porque no hacía demasiado frío y las zapatillas tampoco porque iba más cómoda en calcetines todo el rato.

A parte de los aciertos y errores que tuve también hay un par de cosas que fueron importantes y que si tengo otro bebé tendré muy en cuenta. 

Por un lado, en mi bolsa, meter algo de ropa para salir. Ya os comenté que mi idea era entrar y salir del hospital con la misma ropa, que no pudo ser porque ingresé por rotura de bolsa y el pantalón estaba mojado. Sea así o no sea así en un futuro parto prefiero llevar una ropa más, porque no se sabe qué puede suceder. Aunque tampoco es imprenscindible porque al vivir tan cerca me lo pueden traer sin problema.

Lo que si me parece fundamental es llevar algo de comida. Algo de picar y beber. Sí. No es una tontería. Como leísteis en mi parto, desde que desayuné a las 7 de la mañana hasta, casi, las 12 que me llevaron a la habitación con mi bebé, no me dejaron comer ni beber nada. Cuando ya estaba en la habitación sólo me dieron un vaso de leche porque siendo tan tarde la cocina ya estaba cerrada y el hospital también así que ni a una máquina pude acercarme a por una chocolatina. Estaba hambrienta!

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¿En vuestras maletas también metísteis tantas cosas que luego no usásteis como yo? ¿Qué es lo que mejor os vino de todo lo que llevásteis?

14 comentarios:

  1. Las listas de cosas que llevar en la bolsa del hospital siempre son muy exhaustivas y luego, como te pasó a ti, sueles usar la mitad de las cosas. Mi peque, nació en Junio, y llevé solo 2 conjuntos de ropita que fueron más que suficientes porque estaba casi todo el rato en pañal, jejeje.

    Muchas gracias por compartir tu experiencia :)

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    1. Si, totalmente. A mi no me dieron ninguna pero leí por aquí y por allá y me hice la mía. Totalmente extensa, jajaja. Pero en fin, que tb me hacía ilusión!

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  2. Me ha encantado el post Andrea!!! Me he reído mucho al leerlo porque al igual que tú en mi primer parto, cuando llegó el Melocotón me pasé llevando cosas, que llevamos de vuelta a casa, tal y como te paso a ti con muchas de ellas. Sin embargo cuando nació la Manzanita fue todo tan precipitado (y menos mal que nos fuimos así a lo loco porque llegué al hospital a las 10:25 y nació a las 10:50 😅) que no llevamos nada y la verdad es que no lo echamos de menos, a la hora de irnos su ropita y ya.
    Un besote guapa

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  3. Es tal cual....mogollon de cosas que van de vuelta a casa sin ser usadas jaja

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  4. Buen post!! Además súper útil, porque nunca sabes que echar o no a la maletita. Feliz dias!!

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  5. Yo veo tus listas y me doy cuenta de las pocas cosas que llevé en mi anterior parto, jejejeje, pero es que en la sanidad pública no hacen falta la mitad de las cosas, como bien dices ;)

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  6. estas listas van muy bien porque con la experiencia aprendemos la cantidad de cosas que podemos dejar en casa, y las que no pueden faltar

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  7. Menos es más, desde luego, hay muchas cosas que luego no se utilizan. Buen post!

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  8. MADRE MADE IN SPAIN8 de junio de 2017, 12:42

    Toda la razón. A veces nos organizamos como si nos fuéramos de viaje y en el hospital nos dan muchas cosas. La verdad que se agradece.

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  9. EL COLLAR DE MACARRONES8 de junio de 2017, 12:51

    En los hospitales públicos dan muchas cosas. Yo recuerdo que tenían pijamas para los bebés. Así que apenas me llevé cosas.

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  10. Yo también lleve cositas de más por si acaso y también era público y nos daban de todo, hasta la ropita.

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  11. Yo supongo que cuando me quede embarazada daré a luz en una clínica privada porque no tengo derecho a la Seguridad Social.Soy funcionaria y nos regimos por una mutua pero si tengo claro que algunas cosas de tu lista las querría por intentar sentirme como en casa ( me pasa tb cuando viajo o en hoteles) y que viaje hay mas emocionante y nuevo que tener un hijo??

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